Seguridad Urbana

La seguridad es uno de los pilares del Estado moderno. Un derecho que, a diferencia de otros (salud, instrucción, trabajo…) debe adecuarse a otros derechos y que se presenta no como un bien subjetivo, de cada persona, sino como un bien público, dado por el equilibrio entre el derecho a vivir tranquilamente, sin correr riesgos, y el derecho a la libertad y a la vida del resto de las personas. Considerar el bien de la seguridad como un “bien público” significa, pues, obrar para la tutela de los derechos de todos y promover políticas orientadas a garantizar la “seguridad de los derechos”. Por parte de las instituciones públicas, ocuparse concretamente de la sensación de inseguridad con la finalidad de ayudar a los ciudadanos a recuperar la serenidad en los lugares en que viven y reconstruir perspectivas y confianza en el futuro significa poner en práctica un sistema integrado de instrumentos y recursos humanos. Significa prestar atención a los espacios públicos, a la calidad de las viviendas y de la decoración urbana, y también adoptar medidas que refuercen las redes sociales y familiares, el sentido de pertenencia e identificación en los barrios. Aún más, equivale a tomar decisiones cuyo fin último es integrar las viviendas residenciales en el sistema urbano, promover acciones y proyectos para dar vida a las diferentes zonas y favorecer la convivencia entre grupos socioeconómicos diferentes, buscando la colaboración y la implicación de los residentes a través de la participación y el diálogo, para fortalecer los lazos entre ciudadanos e instituciones, contando también con la presencia de fuerzas del orden y el apoyo de la policía local.

Las llamadas “ciudades inteligentes” necesitarán cada vez más el apoyo de la alta tecnología para garantizar de manera completa y homogénea la seguridad territorial coordinada y administrada por las fuerzas del orden. Cogen Openvision opina que una ciudad evolucionada pretende que el progreso tecnológico adopte sistemas de protección y apoyo, fiables y puntuales, es decir, eficaces para garantizar la prevención y la lucha contra el delito. Los encargados de la seguridad tendrán a disposición elementos de tecnología cada vez más avanzada, capaces de coordinar y controlar centralmente las intervenciones locales. No debe alarmarnos el hecho de que en nuestra ciudad haya cada vez más cámaras de televisión inteligentes para el control del territorio, porque la tecnología tutela la privacidad de los datos sensibles y, cuando es necesario, proporciona instrumentos indispensables para una acción concreta, garantizando importantes pruebas de delito a la tarea de los investigadores. Concebir el control de la seguridad como contenido esencial de una nueva concepción del bienestar social, donde el concepto de bienestar se amplía al de disfrute pleno de los derechos, implica obviamente disponer de conocimientos y recursos que efectivamente puedan poner a las autoridades locales en condición de garantizarlo; este es el gran compromiso de Cogen Supervision en cuanto proveedor acreditado de soluciones integradas en apoyo de la seguridad urbana. 

 

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